¿Donde jugarán nuestros jóvenes?

La actividad en la Academia Alejo Peralta, en El Carmen, Nuevo León, terminó el domingo pasado y más de 200 chamacos se fueron a casa a esperar noticias. Muchos de ellos son reales prospectos de Grandes Ligas, que sólo estaban esperando el trámite para ser transferidos al mejor beisbol de mundo.

¿Cuál es su futuro ahora mismo, cuando la compra-venta de peloteros entre MLB y LMB ha sido suspendida?

El futuro no lo sé, pero su presente es de incertidumbre porque regresaron a casa sin noticias. Todos esos chamacos no tienen un lugar en la Liga Mexicana porque son novatos. Su mejor opción era “saltar” a un equipo de Ligas Mayores y empezar un camino ascendente.

Pero en México, sin tener la posibilidad de jugar ya como profesionales porque hay pocos espacios, y con la amenaza de que no haya Liga Invernal o academia… ¿dónde quedan esos jugadores?

Hace unos días Hitazo publicó la historia de los peloteros propiedad de los Sultanes de Monterrey que fueron opcionados a los Indios de Tecate, en la Liga Norte de México, y que viven en condiciones deplorables, comiendo mal, durmiendo todos juntos en una misma pieza porque no tienen ni siquiera un aire acondicionado para quitarse el infame calor de aquellas tierras.

Pero lo peor no son esas condiciones de hacinamiento y limitaciones, lo peor es en la organización que se jacta de tener un “palacio” con las comodidades más vanguardistas del beisbol latinoamericano... a nadie le importa arreglar las cosas. Nadie les toma una llamada, nadie hace algo por ellos.

¿Ese es el futuro que les espera a los chamacos que estaba a punto de firmar con equipos de MLB?

En lugar de estar perdiendo tiempo formando equipos para los Juegos Centroamericanos, los directivos deberían estar arreglando ese problema con la Major League Baseball.

El presente de muchos jóvenes prospectos está en juego… ¡tienen que ponerse las pilas, señores!

AHORA SI MUESTRA EL PODER

El hilo se rompe siempre por lo más delgado…

Los ampayers en el beisbol son las personas más expuestas al error durante un juego. El juez de home debe determinar si son bolas o strikes alrededor de 250 lanzamientos por partido, además de estar atentos a los foules, balks, los tiempos de juego, la luz, el sonido y muchas otras cosas.

Lo que pasó el martes en la CDMX fue un error grave de los ampayers, pero que se hayan ensañado con ellos parece injusto.

Durante el primer partido de la serie entre Diablos y Laguna, el ampáyer de home se distrajo y no se dio cuenta que el bateador hizo swing. Marcó bola y al reclamarle pidió su opinión al juez de primera, quien abrió los brazos apoyando la decisión inicial de su compañero. Ambos estaban mal porque todos vimos que era un swing en blanco.

Luego de platicar con el manager escarlata y con los otros dos ampayers, se decretó el strike. Era el primer bateador del juego y no pasó a mayores.

Pero al día siguiente, la LMB boletinó de inmediato que ambos “hombres de azul” estaban fuera por el resto de la temporada. Por lo general, la liga se tarda en avisar sobre cosas importantes e incluso muchos de los cambios de jugadores nunca los informan.

Cuando el caso de “pirateo” de jugadores entre Tigres y Diablos hicieron como que la virgen les hablaba.

Cuando se hizo la polémica porque Jesse Castillo no reportó a la selección nacional para los Juegos Centroamericanos ¿por qué no castigaron a nadie? En ese caso alguien cometió un error también.

¿Por qué ahora fueron tan certeros para dejar mal a estos dos ampayers? ¿Será porque a ellos nadie los respalda?

En realidad, tanto ampáyers como jugadores no tienen quién los defienda. Una agrupación o asociación que intervenga por ellos.

Es muy bonito vestirlos de colores y llevarlos a un hospital de lujo para que les hagan sus chequeos médicos, pero como dijo Chespirito: ¿Ahora quién podrá defenderlos? ¿Podrá acudir a Conciliación y Arbitraje para pelear por sus trabajos?

El experimento de los dos torneos pinta para fracaso. Las asistencias en esta temporada Otoño 2018 van a la baja, no hay acuerdo con la MLB, el Juego de Estrellas lo sacaron con pinzas y se vivió aquel gran abucheo para el CEO en Mérida porque se atrevió a quitarles la señal de televisión a los yucatecos.

¿Entonces el presidente de la LMB, responsable de todo lo anterior, se va a castigar poniendo su renuncia sobre la mesa al terminar el calendario o le daremos otra oportunidad?

Es pregunta.

Síguenos!

Síganos!

Manténgase informado