Es tiempo de poner orden

Me ha tocado la suerte de asistir ocho veces a la Serie Mundial de Williamsport y nunca he visto desorden en la tribuna, protestas airadas de los managers contra los ampayers, situaciones que paren los partidos o equipos que se salgan del campo porque no están de acuerdo con alguna decisión.
Al contrario, cuando uno llega a la sede internacional de las Liga Pequeñas en Pennsylvania todo es armonía, ambiente familiar; se respira un aire de felicidad que inunda a todos los presentes. Qué esperanza de que alguien vaya a cometer un delito o a incomodar a los miles de niños que se divierten viendo los partidos.
Aunque es discreta, la vigilancia es amplia en el complejo deportivo. Eso te permite disfrutar si procedes bien y sufrir si cometes un delito. Al estilo norteamericano.
Si el sistema Williamsport es muy claro y los mexicanos lo respetamos cuando estamos en Williamsport ¿Por qué en México nos creemos con derecho de hacer lo que nos venga en gana?
Tanto los directivos como padres de familia se tienen que hacer un par de preguntas básicas:
¿Ha crecido tanto el sistema en México que ya es ingobernable? ¿Es tan difícil de entender para padres de familia, directivos, coaches y jugadores que sólo es un juego de beisbol y no una guerra?
Todo esto viene a colación por diferentes hechos que se han suscitado en el ámbito de las Ligas Pequeñas mexicanas afiliadas a Williamsport en los últimos años y que son precisamente un mal ejemplo.
Vamos a comenzar por lo que pasó en Nuevo Laredo el lunes en la final de la categoría Senior (15-16 años), cuando el equipo de la Liga Treviño Kelly de Reynosa se retiró del campo ante de terminar el partido en protesta por una mala marcación de los ampayers.
Un día antes, la Liga San Nicolás se había quejado de que les marcaron 13 bases por bolas en un partido contra el anfitrión, la Liga Oriente de Nuevo Laredo. Es cierto, todos nos quejamos alguna vez tratando de sacar provecho de situaciones, pero ¿por qué cuando los equipos van a Williamsport no se quejan o no tratan de hacer trampa?
¿Por qué los directivos “picudos” cuando llegan a Williamsport acatan el reglamento y en México lo doblan lo más que pueden en beneficio de sus intereses?
En algunas ocasiones parece que con el “visto bueno” para organizar un torneo nacional va también con el título garantizado para el equipo local.
Eso se vio también el año pasado en Matamoros, cuando el torneo Nacional de categoría Intermedia no pudo terminar por las acusaciones contra los organizadores de tener a su favor el ampayeo. La final se suspendió y luego quisieron llevarla a terreno neutral, pero no se pudo concretar. Reynosa, que era la sede del torneo Latinoamericano, fue el representante de México ante la ausencia de los dos equipos que originalmente jugarían la final.
Pero regresemos a nuestros días y pongamos nuestra mirada en la Liga Oriente de Nuevo Laredo, en donde se vivió una batalla campal la semana pasada entre ¡madres de familia! Que se agarraron a golpes en las tribunas ante la mirada atónita de sus hijos que disputaban un partido. Ese video aparece en las redes sociales.
El afán de ganar ha superado al de competir. En 2016 la Liga Norte de Hermosillo fue al límite de participar con algunos niños que se registraron con otros nombres. Allá por 2010 la Liga Matamoros AC fue desafiliada parcialmente y uno de sus principales directivos vetado de por vida. Ellos habían representado a México en las Serie Mundiales de 2006 y 2008.
Este año en el regional de Los Mochis, la Liga IMSS Mexicali participó con propaganda política en el uniforme, algo nunca antes visto y calificado directamente por Kevin Fountain, director de comunicación de Little League como incorrecto. También José Maiz García, presidente nacional del sistema Williamsport, reprobó el hecho de que Mexicali utilizara un logotipo del PAN en su pantalón… aunque hubiera sido la única manera de viajar el regional.
Si en este caso la forma fue el fondo, en el sistema Williamsport no es válido. Si para competir se necesita romper los cánones establecidos, mejor no competir. Y todos los que defienden este acontecimiento en redes sociales no tienen fundamentos sobre el ideal en el que se basa el sistema Williamsport.
Y si en algún momento recibieron “permiso” desde Monterrey para eso, entonces que lo digan y señalen a los culpables.
No se puede seguir permitiendo que en cada torneo haya irregularidades. No podemos permitir la violencia ni el influyentismo. Este es un juego de niños para los niños. Ingeniero José Maiz García, no permita que esto siga pasando en México. Usted es la persona que guía el beisbol infantil y debe hacer respetar el reglamento.
Hay que poner mano firme en este momento, antes que sucedan cosas más lamentables.

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