La Santa Inquisición

"Es momento de hacer de nuevo divertido al Beisbol", Bryce Harper.

AMIGO LECTOR, el cambio del cerrador mexicano Roberto Osuna de los Blue Jays a los actuales campeones Astros de Houston toma tintes de una historia cada vez más larga, dramática y hasta grotesca. El llamado "Chufito", quien a sus 23 años ya tiene 104 salvamentos en su corta carrera en Ligas Mayores, tiene que lidiar no sólo con las leyes de Toronto, junto con el castigo de 75 encuentros por parte de la oficina central de Major League Baseball, sino tambien con sus actuales compañeros de equipo. El error que cometió al verse involucrado en violencia doméstica lo está pagando en todos los aspectos que rodea a una persona; trabajo, familia, sociedad, pero sobre todo en la salud emocional y mental.

Quiero subrayar que por ningún momento ni circunstancia apruebo este tipo de acciones, sin embargo, los errores dentro del diamante de juego como en la vida nos ayudan a ser mejores, recapacitar y demostrar que el aprendizaje duele, pero fortalece para bien de muchas personas. Las primeras reacciones de sus compañeros no fueron precisamente de compañeros, sino como parte de un jurado en espera de pruebas, documentación o explicaciones para dar su veredicto de aprobación... ahora resulta que peloteros como Justin Verlander, José Altuve entre otros, nunca se han equivocado ni tampoco han recibido una segunda oportunidad. ¡difícil de creer!

El dueño de los Astros, Jim Crane, junto con el gerente general Jeff Luhnow y el manager del equipo A.J. Hinch, tuvieron una reunión este sábado con todo el roster activo para explicarles que el lanzador azteca puede aportar su capacidad y talento al bullpen de cara a la postemporada, los directivos están convencidos que Osuna está en un proceso de mejora continua, sin embargo la declaración al estilo Cantinflas de Altuve a la mitad de la semana... "Está bien que yo diga que no puedo decir nada, ya que no conozco nada para decir algo" o aún más la del lider de la novena, Justin Verlander, cuando declara que esperara la explicación que les pueda dar el mexicano este domingo, que sólo escuchara en silencio y posteriormente dará a conocer su postura... demasiada inquisición.

No se trata de defender lo indefendible, pero sólo imaginar que más de 22 compañeros en el clubhouse, oficina, fábrica o cualquier fuente de trabajo esperan una convicente historia para ser aceptado es grotesco.

POCAS rivalidades deportivas son tan intensas como la que tienen los Red Sox y Yanquis. Desde el aficionado hasta el último integrante de la organización viven las derrotas y victorias de manera especial. Ambos equipos sembrados en la division Este de la Liga Americana tienen siempre la obligación de jugar la Serie Mundial cada temporada, Boston está tumbando caña como el mejor del 2018, la mayoría de las estadísticas son lideradas por los patirojos, su encarnizado rival se encuentra a 8 juegos detrás de ellos, situación que al gerente general de los Bombarderos del Bronx molesta. Brian Cashman dijo que tratar de alcanzar a Boston nunca ha sido parte del plan... "Tenemos aún 7 encuentros en la temporada contra Boston, debemos ganar todos y no esperar a que ellos (Red Sox) caigan en mala racha".

Se ve complicado cuando sus estelares Aaron Judge y Gary Sánchez están lesionados o sus refuerzos como el serpentinero Happ proveniente de Toronto llega a la gran manzana visitando el hospital por una enfermedad. Lo indiscutible es que disfrutar cada duelo entre estos dos grandes novenas es pensar que el amor al jersey existe aunque muchas veces ganan los billetes color verde.

LA LIGA Mexicana de Beisbol tiene un sabor agridulce por una parte está lo agradable que resulta ver a la zona Sur competir sin una ventaja tan marcada en juegos ganados y perdidos, donde los Bravos de León muestran mayor constancia, mientras en la Norte, los Acereros terminaron de entender que el éxito de un equipo de beisbol empieza desde adentro del clubhouse y que una oficina con chequera complementa las probables debilidades. La otra cara de la moneda, esa que suena cuando la afición asiste decidido a un estadio para disfrutar del juego con el consumo necesario haciendo posible el negocio a quienes invierten está en franca picada, sin paracaídas o estrategia que lo salve. Los números son fríos. jugar de miércoles a domingo, reducir plazas son sólo algunos de los argumentos que se analizaran este Invierno, por eso y muchas cosas más, yo beisbol.

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