Una derrota muy cara

La derrota del lunes en Monclova le puede salir muy cara a los Sultanes de Monterrey, en caso de que avancen a la final de la zona Norte y enfrenten (de nuevo) a los Toros de Tijuana.

¿Por qué?

Simplemente porque este miércoles en el sexto partido de la serie de playoff ante los Acereros, van a “quemar” al zurdo Marco Tovar, considerado el pitcher más dominador del equipo y que hubiera sido el abridor número uno si la serie en “el horno más grande de México” hubiera terminado el lunes.

En este caso, el hubiera sí existe.

Ahora, con la necesidad de un sexto juego, Tovar va a tener que esforzarse al máximo entre cinco y seis entradas, mantener a los regios en la pelea por ganar ese partido, y entonces su próxima aparición sería hasta el tercer encuentro de la final norteña.

Si todo acaba en seis partidos (como los aficionados regios esperan) Sultanes abriría ante Tijuana en casa con el zurdo José de Paula, que en este momento es el abridor número tres, y luego irían con el cuatro, que es Edgar González. Aunque todos los pitchers merecen mis respetos, el momento por el que pasan siempre nos va diciendo quien es el uno, el dos, el tres y el cuatro.

El manager Roberto Kelly podría tener otras opciones: si Zach Dodson se recupera de la inflamación en el codo de lanzar o si decide abrir algún partido con Felipe González, quien ha demostrado buenas hechuras.

Mientras tanto, los Toros de Tijuana descansan en casa, cargan baterías y sanan sus heridas. Pedro Meré (clon de don Zacatillo Guerrero) afina el plan e incluso se va a dar el lujo de observar de cerca a los Sultanes un partido más para ver dónde les duele. Es decir, scouteo, sabermetría y esas cosas que están de moda para conocer las debilidades del rival.

Tijuana no fue en la temporada regular de este torneo Primavera 2018, el equipo arrasador de otros años. Batalló con lesiones, sobre todo de sus lanzadores, pero al final pudieron embonar las partes para terminar a tiro de piedra de los Sultanes, en el segundo lugar de la división.

Llegaron al playoff con un staff de abridores saludable y, lo que es mejor para ellos, con sus relevistas listos para hacer la famosa escalera que contiene al rival en sexta, séptima, octava y novena.

Ante Aguascalientes, uno de los equipos más bateadores de la LMB, sólo permitieron ocho carreras en cuatro partidos. Tres de las cuatro victorias fueron para sus relevistas. Pedro Meré no se tienta el corazón cuando tiene que sacar a su abridor antes de completar cinco innings.

Carlos Hernández lanzó cinco dos tercios en el primer duelo; Kyle Lobstein cinco dos tercios en el segundo; Manny Barrera fue el único abridor que ganó y duró cinco un tercio; Miguel Peña fue removido con apenas cuatro dos tercios en el cuarto juego y fue relevado por cinco compañeros.

Además de estos abridores, los Toros tienen bien descansado a Sergio Mitre, un pitcher que se crece en situaciones de altura.

La “escalera” de Meré es con Jesús Pirela, Daniel Moskos, Juan Sandoval y Jason Urquídez. Si tiene que venir la grúa más temprano jalan por Pedro Villarreal, José Domínguez o Jeff Ibarra.

A pesar de ser un equipo considera “ofensivo”, los Toros de Tijuana han formado desde hace años un cuerpo de relevistas que son clave en sus triunfos. Y este año no es la excepción. Serán un hueso duro de roer.

Síguenos!

Síganos!

Manténgase informado