¿Quieren managers o magos?

Con el cese de Alfonso “Houston” Jiménez y José “El Borrego” Sandoval de parte de Tabasco y Oaxaca, vuelve la pregunta que ya hemos hecho a los directivos: ¿quieren managers o magos?

No puede ser que con equipos tan limitados como esos le exijan al timonel buenos resultados. Tanto Tabasco como Oaxaca no están a un nivel para pelear por los primeros lugares de la zona Sur, donde Yucatán, Diablos, Tigres y Puebla tienen nóminas más altas y unos Bravos de León que han hecho las cosas bien en estos dos años que tienen el equipo.

Está bien que en el beisbol “todo puede pasar”, ¡pero no abusen!

Es muy triste para un periodista decirle a la gente de esas plazas que sus equipos son “chicos” porque a veces lo toman como una ofensa.

Recuerdo que a principios de los años 80 me tocó llegar a Monterrey y asistir al parque de Cuauhtémoc y Famosa para ver a los Sultanes. Luego de la huelga, los regios perdieron varios jugadores importantes como Alonso Téllez, Leo Rodríguez Jr. y Fernando Camargo, entre otros. En esos tiempos era considerado un equipo “chico”.

Obviamente la fanaticada se hacía ilusiones cada año en que podían competir, pero la verdad es que Cervecería tenía varios equipos y a todos les tenía que dar un poco de “cariño”. Los Sultanes navegaron al garete varios años hasta que fueron comprados por Pepe Maiz en 1985 (aproximadamente) y para 1986 ya estaban peleando la final contra Puebla.

¿La razón? Una limpia total, casi se fueron todos los que participaron el año anterior y se invirtió dinero en jugadores de primer nivel.

Y desde entonces la franquicia de los Sultanes se ha convertido en una de las más competitivas de la Liga Mexicana. También se enfocaron en el desarrollo de peloteros e incluso muchos de esos jugadores terminaron por hacer largas y triunfadoras carreras en otros equipos porque acá no eran considerados “titulares”.

La vara es alta en Monterrey como lo es actualmente en Tijuana, en Diablos, en Tigres o en Monclova. Casi en todas las posiciones hay “dos” elementos de calidad para cuando uno se lesione o baje de juego.

En las franquicias “chicas” apenas si se cuenta con peloteros de buena calidad, pero sin remplazos, por lo que cuando vienen las lesiones, no hay nada que hacer. El mercado nacional está cerrado. Nadie vende peloteros que estén en sus mejores momentos, a menos que el equipo esté pasando por problemas económicos.

Fue por eso que Tijuana, ante el pobre mercado nacional, abogó por abrir las fronteras a los mexicoamericanos y ahora muchos de ellos están cubriendo esos huecos que los nacionales no llenaban en una liga de 16 equipos. Es cierto, el cuento ese de que no se podrán desarrollar jugadores nativos si se siguen trayendo “pochos” o subiendo el número de extranjeros, es válido pero el inversionista está pensando en montar un espectáculo que atraiga al público… a menos que el club sea del gobierno o parte de una multipropiedad en la que se ponga más atención en uno de los dos conjuntos.

En este caso, Tabasco entra en el rubro de “equipo de gobierno” y Oaxaca en el de la multipropiedad en las que Diablos representa el 1 y Guerreros el 2.

Parar equipos competitivos no es tan difícil y si no me creen ahí están los Diablos Rojos, que de un año para otro pasaron de estar fuera del playoff a terminar en el segundo lugar, atrás de los Leones de Yucatán, que han gastado mucho dinero.

Es por eso que vuelvo a hacer la misma pregunta a esos directivos que sin parar buenos equipos quieren que un manager haga milagros. ¿quieren managers o magos?

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