Adrián, cerca de Vinicio

"El que no le tira a la bola no tiene derecho a batear”, Hector Espino.

Amigo lector, en estos días hablamos y escuchamos una combinacion química-beisbolera más explosiva que la nitroglicerina, esta no aparece en la tabla periódica pero si en los libros del beisbol mexicano, GCV (Gonzalez, Castilla, Villanueva). Adrián González está a sólo tres cuadrangulares de empatar al máximo jonronero mexicano en grandes ligas, Vinicio Castilla, quien recorrió todas las almohadillas 320 veces, récord alcanzable para el actual primera base de los Mets considerando que la salud está de su lado al igual que la confianza de su manager al alinearlo constantemente, no todos los días podemos sentir como aficionados esa positiva expectativa.

El dueño de la estafeta mexicana en el mejor beisbol con el sonido inigualable del palo de cuatro esquinas es Christian Villanueva, el tapatío ya aparece por primera vez en la boleta del Juego de Estrellas 2018 , meteórica la carrera de Villanueva, ahora se encuentra peleando el liderato de jonrones con hombres como Harper, Trout, Machado.

Hablando de récords, es justo recordar que hace 17 años un 31 de mayo el "Almirante" Nelson Barrera rompía el récord del "Supermán" Héctor Espino cuando conectó su jonrón 454; el gran Nelson, dueño de varios récords entre ellos el de carreras empujadas y grand slams. Curioso resulta que tanto Espino como Barrera nunca jugaron en ligas mayores.

La postemporada de la LMB en su formato de primer temporada 2018 (me sigue costando trabajo acostumbrarme) ha mostrado un buen nivel de pelota, los Toros de Pedro Meré ya muestran ese oficio que se obtiene a través de participar continuamente estas instancias, sólo un desastre evitaría que Tijuana disputara por cuarta ocasión consecutiva el gallardete de la zona Norte. Esperarían al sobreviviente de la otra serie norteña entre Sultanes y Acereros, para muchos el ganador seria el proximo Campeon de la LMB.

Los Leones de Yucatán siguen demostrando las razones que lo llevaron a ser el mejor de la temporada regular ante un Bravos con mucho corazón, pero le cuesta trabajo mantener a raya a la ofensiva de Roberto Vizcarra. Pronóstico reservado esta la otrora guerra civil, la diferencia será el bullpen, fuera de la joya de pitcheo a la vieja escuela de Pablo Ortega de lanzar toda la ruta en el tercer juego que le redituó en victoria, el resto de inicialistas necesitan ayuda de sus compañeros lanzadores desde el quinto episodio.

Carlos Gómez, jugador y compañero de Sergio Romo con los Rays de Tampa, toca de nuevo un tema muy sensible para la oficina de MLB, su declaración acerca de que los exámenes antidoping se hacen con mayor frecuencia a los peloteros latinos, deja claro desde la percepción de Gómez, que existe caceria de "tramposos" dependiendo de su nacionalidad. Major League Baseball de inmediato y más rápido que una recta de Ohtani le de respuesta a Carlos Gómez y todo aquel que tenga dudas, confirmando que de manera aleatoria, al azar y reglas claras el procedimiento no es discriminatorio. Los últimos resultados han arrojado a dos jugadores y uno de ellos como Robinson Canó, siendo toda una estrella,  a la larga lista de nombres y estadísticas en este oscuro tema a lo largo de la historia del beisbol. No hay que romperse las vestiduras, todos los deportes tienen su "librito negro" de atletas que buscaron ventajas físicas que no se lo daban el trabajo diario de los entrenamientos y repeticiones propias de cada disciplina.

El deporte y espectáculo van de la mano, sobre todo cuando se ofrece como espectáculo que se convierte en negocio de cantidades de dinero inimaginables; crear deporte bajo el limpio espiritu de competencia parece no ser suficiente, de la misma manera el espectáculo/negocio requiere de deporte/peloteros que hagan cosas en el terreno de juego fuera de serie, aquí es donde algunos dentro y fuera del beisbol se han querido "ayudar".

Los resultados finales que presentó un grupo de fisicos, ingenieros y demás catedraticos de una Universidad de Ohio, después de analizar las actuales pelotas de juego fueron concluyentes: "La pelota no tiene nada que influya para volar más" en otras palabras la pelota es inocente, entonces pensar que no hay nada extraño en la cantidad de jonrones en grandes ligas, que los escandalosos números de bateo se deben sólo a la fuerza natural de los bateadores y los modernos aparatos de ejercicios, se antoja "difícil de creer" en un mundo lleno de suspicacias, por eso muchas cosas más, Yo beisbol.

 

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