El peor manager extranjero

Un saldo de tres series ganadas (a equipos que ni de chiste calificarán en ninguna de estas dos mini temporadas por diversas causas), 10 perdidas y una empatada, además de un saldo de 4 juegos ganados y 10 perdidos en los encuentros decididos por una carrera, ha sido hasta el momento el rendimiento de este manager extranjero de los Saraperos, cuyo “curriculum beisbolero” es el haber logrado un bicampeonato con un equipo de la potente Liga Profesional de Beisbol de Nicaragua

Cuando se formalizó su contratación con el Sarape, declaró lo siguiente en el periódico Vanguardia:

“En 24 años como lanzador profesional aprendí las capacidades de cada lanzador para desarrollarlas al máximo, saber cuándo es hora de cambiar a un pitcher por fatiga y proteger al bullpen de manera que se dosifiquen durante una temporada larga, aprovechando esto para buscar la clave con los Saraperos, dado a que he podido ver las estadísticas del año pasado y fue el talón de Aquiles durante la temporada pasada… Me gusta el beisbol agresivo, ejecutar jugadas ofensivas con el fin de producir carreras desde los primeros episodios, me gusta hacer énfasis en el fundamento de juego y la velocidad en las bases… Creo mucho en la química con los jugadores y dentro del club house como parte fundamental e integral, la parte psicológica para lograr extraer el máximo de las capacidades de los jugadores, brindarles la confianza tomada de la mano de disciplina y además brindar oportunidades a los jóvenes con potencial  y brindar mis conocimientos técnicos adquiridos”.

Independientemente de los resultados cuantitativos que se han dado hasta hoy, la mayor parte de lo que declaró este panameño (que por cierto me da una flojera elevada a la cuarta potencia el escribir su nombre) hasta ahora no lo ha demostrado con hechos consumados y aunque se podría medio justificar su rendimiento por la ausencia de ciertos jugadores por lesiones, tanto antes del inicio de la temporada (Danny Rodríguez en la Serie del Caribe gracias al capricho del “Benji”) como durante esta primera de dos temporadas en proceso como Álvaro González, Carlos Álvarez, Raúl Carrillo, Christian Zazueta, Alex Valdez, Manny Orozco, Javier Míreles, entre otros… y menciono el término “medio justificar” porque se supone que un buen manager es el que da resultados con menos recursos sin necesidad de jugadores de renombre, además de ser todo un maestro en la disciplina de los jugadores con tal de que no se salgan del huacal, tal como lo fueron en su momento fueron Tony Castaño, “Zacatillo” Guerrero, “Cananea” Reyes, Tomás Herrera; entre otros.

Lo que sí es desesperante, es que además de no tener establecido un line-up titular después de 14 series en total (por ejemplo: poner de cuarto bat al catcher Sergio Burruel aun cuando se le reconoce su voluntad en cada juego, más ese no es su lugar en el orden al bat). Para nada aplica las jugadas del famoso “librito” que aún en pleno año 2018 siguen funcionando con tal de ganar el juego a como sea y con cero sentimentalismos cuando el juego está cerrado.

Pero no, porque en el transcurso del juego se le ha visto tan miedoso cuando la ofensiva no puede pegarle ni a mentadas al pitcher rival, que por su cuenta (y muerto de risa, como diría el abogado Poncho Lanzagorta) les está dando de comer en la mano.

¿Que no vio este panameño la muestra que le puso su compatriota Roberto Kelly con aquel doble robo en el Palacio Sultán en el juego inaugural y que así se ganan los juegos sin necesidad del cañonazo limpio, del que por cierto ese ha sido el eterno mal del Sarape de toda su historia?

Y para nada ha demostrado sus dizque años de experiencia en el pitcheo, donde se supone que se sabe los fundamentos de las letras A a la Z, y es ahí cuando uno se pregunta si el coach de pitcheo (al igual que el de bateo) en realidad lo están tomando en cuenta en sus observaciones con tal de que un manager pueda tomar decisiones oportunas en base a los hechos consumados. O sólo está ahí con tal de hacer bola en el staff de coacheo, pero que no se han reflejado en los resultados con un altísimo 5.82 carreras limpias por juego y sólo adelante del Unión Laguna (5.97) y Durango (7.45) antes de iniciar el primer juego de la serie en casa de estos últimos. 

En resumidas cuentas, este manager sólo está continuando con su aprendizaje en esta faceta con tal de cotizarse mejor en la LMB y cobrando barato a pesar de que tiene mejor equipo que en las temporadas 2016 y 17, pero es increíble que aún no ha podido acomodar la piezas con los jugadores que tiene a la mano después de 14 series jugadas.

Aunque no faltan los comentaristas “paleros”, tanto de radio como de la TV, que en sus transmisiones se la pasan justificando las derrotas del Sarape. Para nada mencionan las causas raíz de las mismas con tal de no perder la chamba y que todavía algunos de ellos tienen el descaro de mencionar que el mal rendimiento del Sarape es por culpa de la afición (???) y que el dizque “Comité de Toma de Decisiones” ha hecho su esfuerzo para reforzar el equipo.

Y hasta en los “desafíos” también los ha perdido este panameño en su gran mayoría.

Sobre el historial del desempeño de los managers extranjeros con el Sarape, los resultados obtenidos son los siguientes en los juegos ganados, juegos perdidos y su porcentaje de los mismos:

1976: Enrique Izquierdo (Cuba) fue cesado después de un 44-44 (.500) y el equipo terminó por no calificar a la postemporada.

1985: Roger Vernon Freed (USA) fue cesado después de un 18-23-1 (.439) y el equipo terminó por no calificar a la postemporada.

1990: Aurelio Monteagudo (Cuba-Venezuela) fue cesado después de un 41-45 (.476) y el equipo terminó por no calificar a la postemporada.

2002: Tim Johnson (USA) que logró terminar esa temporada con un 66-43 (.605) pero el Sarape fue eliminado en seis juegos ante unos sorpresivos Tecolotes. Posteriormente no le fue renovado el contrato

2009: Orlando Sánchez (Puerto Rico) que logró terminar esa temporada con un 59-48 (.551) y los llevó hasta el campeonato

2010: Orlando Sánchez (Puerto Rico) que logró terminar esa temporada con un 55-49 (.528) y los llevó hasta el bicampeonato. 

2011: Orlando Sánchez (Puerto Rico) fue cesado después de un 36-50 (.418) y el equipo terminó por no calificar a la postemporada. 

2017: Orlando Sánchez (Puerto Rico) fue cesado después de un 17-26 (0.395) y el equipo terminó por no calificar a la postemporada. 

2018: “Me da Flojera el escribir su nombre” (Panamá) va con un 15-26 (.365)… y si calculamos su estimación por medio de la aplicación de la “Regla de Tres” aprendida desde la educación primaria, en teoría va a terminar con un 20-36 (.357) con lo que se concluye que terminará esta primera de dos mini temporadas como LA PEOR DE LA HISTORIA DE UN MANAGER EXTRANJERO y sólo superaría al peor de toda la historia que fue en las épocas en que se jugó por el sistema de puntos y a dos vueltas (1993-2010) cuando en 1996 se terminó la primera vuelta con un 20-38 (.345) estando de managers tanto Roberto Castellón como Miguel Solís. Aunque muy lejos de aquel horrendo 41-81 (.336) en 1987 estando de managers tanto Victor Favela como Felipe “Brazo Fuerte” Leal.

En otros tiempos este manager ya no estaría dirigiendo al Sarape, pero como les saldría muy caro el indemnizarlo porque este cuate cobra en dólares a costa del erario público, me cae que este trabajo lo haría mucho mejor cualquier manager de un equipo de la Liga de Veteranos de la ciudad y cobrando barato en nuestra muy devaluada moneda nacional.

Como diría El Chapulín Colorado en su viejo y conocido refrán: “LO BARATO… SALE CARO”.

 

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