Piénsenlo bien...

La desinformación es el peor enemigo de los proyectos y es por eso que tanto la presidencia de la República como los dueños de equipos de las dos ligas profesionales de beisbol en México deben transparentar el tema de una posible “Liga Nacional” que este martes se discute por primera vez en la Ciudad de México.
Directivos y Andrés Manuel López Obrador se reúnen hoy para hablar de un circuito en el que se integren las mejores plazas beisboleras del país.
Al menos eso es lo que se ha adelantado…
Aunque creo que debemos esperar a conocer el plan completo sobre la “Liga Nacional”, no es malo especular sobre posibles escenarios.
La experiencia que están viviendo los Sultanes en su debut en la Liga Mexicana del Pacífico debería servir de ejemplo a los directivos del beisbol mexicano para analizar las cosas a fondo antes de aprobar una fusión que termine la con la tradición de los circuitos de verano e invierno (LMB y LMP).
Para bien o para mal, las dos ligas consideradas “triple A” nos han brindado beisbol por décadas y gracias a ellas hemos vistos surgir peloteros como Fernando Valenzuela, Aurelio Rodríguez, Vinicio Castilla, entre otros paisanos que luego pusieron el alto el nombre de la patria en Estados Unidos.
Yo y muchas personas más creímos que la llegada del beisbol invernal a Monterrey sería un suceso que, además de histórico, emocionaría a los aficionados regiomontanos y… no ha sido así.
Pensamos que “beisbol es beisbol” y que “la visita de Naranjeros, Tomateros, Venados, etc” sería suficiente para que se llenaran las butacas. El club se ha esforzado con promociones de todo tipo, pero la falta de “conexión” entre jugadores y aficionados ha dado como resultado un estadio semivacío a lo largo del calendario.
Debido a que Sultanes es un equipo de expansión, es obvio que los resultados deportivos no son comparables con los del equipo veraniego.
Pero hay algo más que no se puede explicar tan fácilmente. ¿Cuánto tiempo tardará el club en identificarse con su afición? Quizás cuando vengan las victorias surgirán los primeros seguidores de un equipo que realmente empieza de cero. Pero ¿Cuánto tiempo tomará eso?
Un gran ejemplo de fracaso fueron los Industriales de Monterrey, un equipo que “a fuerza” fue introducido en la ciudad en 1989 y que tardó muchos años en llamar la atención del público. Lo peor, es que cuando ya estaban deportivamente listos para competir con los Sultanes, fueron eliminados de forma caprichosa, tal como fueron creados.
¿Quién y cómo les van a explicar a los sonorenses que sus Naranjeros ya no jugarán en invierno? Es como decirle hoy a los regiomontanos que deben ver sus partidos en el estadio cubiertos con una chamarra gruesa y tomando café en lugar de cerveza. Toma tiempo…
El beisbol se arraiga en las comunidades como los árboles a la tierra, la gente se ha acostumbrado y hecho suyo el Rey de los Deportes tal y como está en este momento… con una liga de verano y otra de invierno.
¿Y qué me dicen de los jugadores? Siempre hablamos de crear ídolos, pero en este momento los ídolos formados por los Sultanes durante muchos años de ardua labor juegan en otros equipos invernales. ¿A quién le van a ir a aplaudir los fanáticos de Monterrey este invierno?
¿Es un capricho de alguien formar una Liga Nacional ahora mismo, cuando ya existe un sistema probado?
A los directivos involucrados les conviene hablar con transparencia y ponerle nombre y apellido a los creadores de un proyecto de tal magnitud, que puede terminar con la historia del beisbol tal como lo conocemos.
Y conste que no digo que sea malo o bueno un cambio, simplemente es algo que podría llegar para arrasar con lo que tantos años tardó en crearse.
Para bien o para mal, los directivos que arriesgan su dinero dándonos beisbol, saben lo que funciona y lo que fracasa. Son muchos años de estar en la pelea y probar métodos.
No creo que desde un escritorio alguien pueda tener una idea “genial” para que el beisbol mexicano se convierta de la noche a la mañana en un oasis que deje contentos a todos.
Más les vale a los propietarios de las dos ligas defender lo que tienen porque mezclar la política y el deporte nunca ha dejado nada bueno.
No tiene nada de malo sentarse y escuchar planes, siempre y cuando nadie les haga “manita de puerco” para aceptar lo que no quieren.
Sabemos del cariño que tiene el presidente López Obrador por el beisbol, pero hasta el momento sus decisiones al respecto no han sido las más afortunadas.
Le dio marcha atrás a una LMB con 12 equipos y luego obligó a la LMP a sumar dos clubes que fueron formados como un “Frankestein” con los elementos que los otros ya no quisieron.
Cuidado, señores. Se debe respetar la historia porque esta se forma de las experiencias de muchos años, los triunfos y los fracasos.
Les deseo suerte en su reunión y les pido que se tomen todo el tiempo del mundo si quieren reformar algo que quizás sólo necesite una manita de gato.
#hitazo #hectorbencomo

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