¿Se desmorona la LMB?

Hace un par de semanas, el dueño de los Generales de Durango decidió invertir su dinero en la Liga Mexicana del Pacífico (compró a loa Algodoneros de Guasave) y puso a la venta al equipo que tiene en la LMB.

Hoy son los Rieleros de Aguascalientes que públicamente “tiran la tolla” y buscan un comprador porque no se puede competir equitativamente con los “grandes”.

Eustacio Alvarez se cansó de perder dinero y esta mañana de lunes puso a la venta el equipo Rieleros. Y lo hizo sin tomar en cuenta a la LMB, lo que nos habla de un vacío de autoridad donde los mismos socios no confían o no respetan a sus jerarcas.

El anuncio pudo haber sido de otra manera, más diplomático, con la presencia del presidente del circuito o esperar a tener cuando menos un comprador. Pero no. Se da a un mes de que termine la temporada 2019 y se une a los Generales de Durango, cuyo dueño criticó fuertemente a Javier Salinas y también puso el equipo en el mercado... al mejor postor.

Dos mensajes de S.O.S. el barco se hunde. Y mientras tanto, los que controlan la liga hacen como que no ven, no escuchan, no resuelven.

¿Qué podemos pensar de la LMB cuando dos clubes están en venta en plena temporada?

Es cierto, algunos podrán decir que todas las ligas del mundo son disparejas. Correcto. Pero hay mecanismos para que las cosas no vayan a los extremos. En las Ligas Mayores existen drafts que mandan a los mejores colegiales a los equipos con el peor récord. Los ingresos por televisión se dividen entre todos y hay una multa económica (impuesto de lujo) para los clubes que gastan más. También hay compensaciones cuando un equipo “arrebata” a los jugadores mejor cotizados.

En la LMB existe la ley del más fuerte. El que tiene más saliva traga más pinole. Y no es de ahora, es de siempre, con empresarios voraces que quieren dominar el espectro sin importarles los demás equipos o socios deportivos.

¿A dónde nos lleva todo eso?

Hace unos días publiqué que hay equipos cansados de no ser tomados en cuenta y que están pensando en romper relaciones con la LMB y crear una nueva liga. Esas sí son palabras mayores que se pueden interpretar como bravuconerías, pero en el fondo reflejan el sentir de directivos que ya no aguantan más.

El presidente del consejo de los Rieleros fue claro y tajante como son los empresarios:

“Para competir en la zona Norte se necesita dinero y en este momento nosotros no tenemos”.

Hay que agradecerle a Eustacio Alvarez su sinceridad. Son siete años al frente de la franquicia y nos números rojos abundan.

En el beisbol internacional y también en la Liga Mexicana del Pacífico, construir nuevos estadios o remodelar los viejos es una solución para atraer nuevos aficionados. Aguascalientes tiene un parque viejo y poco funcional.

“Nuestra infraestructura está retrasada con respecto a otros equipos”, dijo Alvarez.

Los Rieleros tiraron la toalla por primera vez en octubre de 2018 cuando pidieron un año “sabático” para respirar y pensar en el futuro. Pero un “decreto” presidencial los regresó al ruedo sin estar preparados.

Y de la misma manera estaban otros tres equipos que no querían saber nada de la temporada 2019: Puebla, Laguna y León.

En León llegó Multimedios a salvar la situación, en Puebla y Torreón consiguieron nuevos dueños pero las restructuras cuestan mucho dinero, tiempo y a veces no cuajan. Están pagando el precio.

Alvarez dijo que la apertura a los peloteros de doble nacionalidad ayudó mucho a Aguascalientes, pero al mismo tiempo elevó los salarios. Y con la llegada de extranjeros de primer nivel como Chris Carter, Domonic Brown, Francisco Rodríguez o Eric Young, por citar dos ejemplos, es difícil competir financieramente.

Se supone que hay un tope salarial de cinco millones de pesos al mes para la nómina. Se supone.

Y en cuanto a lo anímico, es obvio que los jugadores de Aguascalientes viven en la zozobra pensando que sus sueldos no están seguros. El año pasado, Tony Campana publicó en redes sociales que le debían dinero los Rieleros. Ahora juega para los Sultanes y otros compañeros de salarios altos han cambiado de equipo también.

El equipo actualmente está en el fondo de la tabla y el otro club en venta, los Generales de Durango, tienen 12 derrotas en forma consecutiva.

¿Le afecta a los jugadores la situación financiera de sus equipos?

Definitivamente. Hay que hacer algo urgente, la liga se empieza a desmoronar frente a los ojos del mundo… y parece que nadie hace algo para resolverlo.

#hitazo #hectorbencomo

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