Una familia de "10"

Clase de evento organizó la Liga Mexicana del Pacífico con su draft de expansión, este martes 21 de mayo en el Salón de la Fama de Monterrey. Una muestra de cómo se deben hacer las cosas, tanto al interior de su organización, como al exterior, donde los medios de comunicación tienen todas las facilidades para difundir el suceso.

Que te reciban con una sonrisa, una lista ordenada de las personas inscritas para cubrir el evento, que (de pilón) te regalen una mochila y te entreguen información en folders impecables no tiene precio. Que el anfitrión mencione los nombres de los medios de comunicación y de algunos periodistas presentes durante el evento, es sobresaliente.

Ninguna queja escuché de parte de los compañeros periodistas, que aparte de facilidades tuvieron también bebida y alimento para aguantar las, cuando menos, cuatro horas que toma entre que empiece, transcurra y termine la reunión.

Cuando hablo de la mochila y la comida recalco dos cosas que no son obligatorias para un anfitrión, pero que suman mucha buena voluntad cuando se agregan a la calidad de un evento. Ningún periodista bien nacido compromete su cobertura por un regalo.

Omar Canizalez mostró la clase que debe tener un presidente de liga. Condujo el draft como el más experimentado de los comunicólogos, dando santo y seña de los peloteros como nombre completo, equipo al que pertenece, lugar de nacimiento y datos alternativos.

Es cierto, estaba leyendo algunas cosas, pero se nota cuando alguien sabe de lo que habla. Además, cuando hubo que corregir, lo hizo de inmediato y sin contratiempos. Era como ver un director de orquesta conduciendo a sus músicos.

Y aunque las comparaciones son odiosas, cabe señalar que en la LMB tenemos todo lo contrario. Un presidente belicoso, que se empeña en borrar el pasado llamando a todo “histórico” y que en menos de dos años ya tiene dos monumentales errores: la doble temporada de 2018 que fue un fracaso y la pelota Franklin en 2019, a la que ya le mandó a hacer modificaciones en plena temporada.

Qué lástima que Javier Salinas no acudió a este draft como invitado… hubiera aprendido algunas cosas.

Canizalez, en 10 años de labor, ha consolidado la LMP y se apunta un “10” al sumar dos equipos más, que expandirán la imagen del circuito invernal con la llegada de los Sultanes, un mercado grande que abarca todo el noreste de México.

Sin duda la gente del Pacífico y la del noreste están muy emocionadas y ya quieren que empiece la temporada 2019-2020. Esta expansión inyecta vitaminas a una liga ya de por sí muy sólida.

Enhorabuena.

¿QUIEN ESCOGIÓ MEJOR?

Difícil es hacer un balance de las selecciones que hicieron Sultanes y Guasave porque nadie sabe cómo van a funcionar los peloteros en la temporada regular.

Lo que sí quedó claro es que Monterrey fue por todas las canicas pensando en el HOY. Al parecer Guasave está planeando a futuro.

Sultanes escogió siete lanzadores experimentados que en este momento son abridores constantes en la LMB: Edgar González, Héctor Ambriz, José Oyervidez, Rolando Valdez, Adrián Garza, Ernesto Zaragoza y Jorge Reyes, este último sin reportar todavía a los Tecolotes de los Dos Laredos.

En cambio, los Algodoneros buscaron gente joven; de veteranos destacan sólo a Héctor Galván, Jesús Barraza, Walter Silva y Joakim Soria, que sería toda una hazaña hacerlo reportar en invierno.

Guasave hizo buenas “compras” en el resto del cuadro con Arturo Rodríguez, Maxwell León, Jon del Campo, José Manuel Orozco y Emmanuel Avila.

Falta mucho todavía por seleccionar (jugadores de la bolsa, méxico americanos, extranjeros) y también cambios o compras que se puedan concretar antes del 11 de octubre, cuando se canta el playball en Mexicali, recibiendo a los Sultanes.

Una frase resalto de mi entrevista con Omar Canizalez: “Nos interesa que haya equilibrio en la liga, para seguir ofreciendo un buen espectáculo”.

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