¿Se va a hacer o no se va a hacer?

Sólo faltan cinco meses y 12 días para que arranque la temporada 2019-2020 de la Liga Mexicana del Pacífico y los dos nuevos equipos, Monterrey y Guasave, al parecer no han sido invitados a platicar sobre su futuro, por parte de la presidencia de la LMP.

Hace unos días, a pregunta expresa a directivos de los Sultanes, me dijeron que no han recibido respuestas sobre el draft de jugadores que se debe hacer para “alimentar” a los equipos de expansión y que puedan empezar a trabajar.

Pero así como es importante lo deportivo, también es de extrema urgencia ver temas alternativos como viajes, patrocinadores, posibles refuerzos extranjeros, directiva, esquilmos y muchas otras cosas que son vitales en la operación de un club profesional. Lo del patrocinios es vital porque puede ser que en Monterrey, algunas marcas se empalmen con las que ya existe y entran en conflicto.

Y el tema central que se platicó ya hace más de un mes: ¿cuánto cuesta el permiso para integrarse a la LMP?

De inicio se mencionó la cantidad de 10 millones de dólares, algo que fue calificado como “ridículo” por los nuevos equipos.

Omar Canizalez no ha dicho “ni pío” al respecto y parece que el cometido es presionar a los nuevos clubes a trabajar contra el tiempo y no ponerse muchos moños.

A estas alturas y juzgando por lo que ha pasado, no sería nada arriesgado pensar en dar marcha atrás en la petición del presidente López Obrador y “dejar en visto” la intención de sumar dos nuevos clubes a la LMP.

Pal baile vamos.

EL DÍA DE FERNANDO VALENZUELA

Me dio risa ver el comentario de un colega de prensa que tiene muchos años en el beisbol y que no está de acuerdo en que la LMB retire el número de Fernando Valenzuela.

Pero ¿Quién en su sano juicio puede restarle méritos al pelotero mexicano más famoso de todos los tiempos?

Es cierto, don Héctor Espino es el mejor bateador mexicano de todos los tiempos a nivel nacional, pero Valenzuela trascendió más allá de nuestras fronteras, enfrentando a los mejores peloteros del mundo y contra todas las dificultades que un mexicano puede tener en un país ajeno, siendo migrante.

Muchos peloteros hablan de discriminación en los Estados Unidos y Fernando representaba precisamente al mexicano humilde que va tras el sueño americano. No le dieron la oportunidad por guapo o por influyente.

Un hombre nacido en un ejido olvidado de Sonora, que a sus 19 años logró llamar la atención de los buscadores de talento y que puso de rodillas al Tío Sam con su estilo y con sus lanzamientos de tirabuzón.

Fernando es único, incluso para los norteamericanos. Fernando conquistó la MLB como lo grandes. A los mexicanos nos metió en el beisbol cuando salíamos de la huelga de la Liga Mexicana. Amas de casa, futboleros, basquetboleros y la mayoría de los mexicanos hacíamos un pausa en nuestras actividades cuando “El Gordo” se subía a la loma.

Por eso y por muchísimas cosas más que ya se han escrito a lo largo de décadas, Valenzuela merece que la LMB retire su número, que le dedique un día al año y que lo sigamos disfrutando como empresario con sus Tigres de Quintana Roo.

Y una cosa más, Fernando merece ser parte del Salón de la Fama de Cooperstown, no sólo por sus número, sino por el fenómeno que representó en su momento para las Ligas Mayores.

p.d. Por fin el presidente de la LMB está haciendo cosas interesantes por el beisbol. Quizás ya esté aprendiendo.

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