Cuidado, "millennials" al micrófono

Cuando empecé a seguir a los Saraperos vía radio, fue muy grato el escuchar y aprender de este deporte a través de la voz de personalidades del micrófono como Pepe "Monterrey" González, José Félix Martínez, Juan "Quieto" Siller, José Luis Ruiz Mendoza, Miguel Ángel Sandoval, Antonio Herrera.

También algunos foráneos que duraron poco, pero que aportaron mucho como Jaime Matamoros, Juan Córdova Santa María, Ezequiel Olivares Joel Fuentes Cruz, Jaime Francisco Cortés, Gonzalo Camarilloy y Miguel Ángel Ahumada Mariscal.

Y hubo otros que desde que llegaron terminaron siendo adoptados como Saltillenses por adopción como Jorge Vilches Martínez y Enrique Kerlegand. Y aunque no llegué a escucharlos, hay que reconocer a los que dieron inicio la crónica radial al equipo en los inicios del Sarape en 1970, como Rafael Reyes Nájera “Kid Alto” y Jorge Ruiz Schubert.

Todos esos narradores de la vieja guardia, (de los que viven aún) tienen esa característica de que en su trabajo, siempre imponían la mesura, el respeto, lo técnico y lo profesional de como se debe comportarse ante un micrófono de la A a la Z.

Ellos sabían que narrar un juego de pelota debe ser un ejercicio altamente profesional y descriptivo para el aficionado, además de que también hace las labores de convencimiento para que el aficionado asista al juego de pelota y apoye al equipo.

Menciono esto, porque salvo raras excepciones como en todo, con esta nueva generación de los narradores “Millennials”, ahora predomina el sensacionalismo personal absurdo y la fraseología propia, pero fuera de lugar que para nada aporta a la narración de un juego profesional, provocando que se vea el juego como un relajo y no con una total seriedad como las siguientes frases pronunciadas por este dizque actual cronista de la TV local del equipo, de acuerdo a la situación del juego:

“Papá arriba de mamá” (???)

“Hincadito pidiendo perdón, piedad”.

“Batazo de foul al jardín central”.

“Elevado que se va de hit”.

“Muchacho malcriado, si tiene bat hay que usarlo”.

“Le da en el hocico al perro y lo manda a aullar… auuu… auuu…”.

Y tal vez la peor de todas que le escuchado, que fue el año pasado cuando en el intermedio de un juego contra Sultanes gritó esto en el radio: “Hayyy que cosa tan hermosaaa” (refiriéndose a que el novio le ofrece el anillo de compromiso a su pareja en el home plate).

Entre otras frases… pero de conocimientos beisboleros... con un CERO (así con mayúsculas) de calificación porque simple y sencillamente le importa un comino el aprender de la historia de este deporte, ya que sólo le interesa estar mandando saludos a sus cuates de la banda así como de su tierra natal.

¿Y el juego? ¡bien, gracias!

Y todavía ante la TV se queja de sus "detractores" y ni que decir que bloquea en sus cuentas tanto del Facebook como de Twitter cuando no acepta las críticas a su trabajo, porque vaya que es patético y fastidioso el escuchar y abusar de esas frases una y otra vez, provocando que mejor le cambiemos la narración al radio o la TV, según el caso.

Como se extraña en verdad a esos señorones de la crónica beisbolera que ya son saltillenses por adopción como a José Félix Martínez (con más de 40 años de experiencia), Pepe “Monterrey” González y la leyenda viva: ENRIQUE KERLEGAND TOVAR, así con mayúsculas… la “Vox Populi” Saltillense reclama su presencia.

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