Sueño de AMLO, pesadilla para LMP

Lo que empezó como una promesa de campaña se ha convertido en un incipiente conflicto para la Liga Mexicana del Pacífico.

En 2018, el entonces candidato, Andrés Manuel López Obrador, ofreció a la gente de Guasave regresarles la franquicia que vendieron hace cinco años y que ahora se llama Charros de Jalisco.

Ya como presidente en funciones, en noviembre pasado y de manera sorpresiva, AMLO informó que tanto los Algodoneros como los Sultanes de Monterrey serían parte de la Liga Mexicana del Pacífico a partir de la temporada 2019-2020.

Así, de golpe y porrazo. Sin anestesia.

A todas luces fue una puntada del presidente beisbolero que no hizo estudios de mercado ni nada por el estilo. Levantó el teléfono, le habló a dos de los hombres más ricos de México (Alfredo Harp Helú y Francisco González, de Multimedios) y les pidió el favor de tener un equipo en la LMP.

Ellos aceptaron porque a veces no se le puede decir que no al presidente, aunque en el fondo sepas que vas a perder mucho dinero. También aceptaron porque al tratarse de una petición de jerarquía, los directivos invernales darían todas las facilidades.

Tener dos equipos nuevos en la LMP implica incomodidades para un circuito que con 8 equipos estaba sólido en lo deportivo y también en lo económico. Las distancias entre las plazas son relativamente cortas, excepto cuando viajan a Mexicali o Guadalajara. Lo demás son trayectos de unas cuantas horas en autobús.

Sumar a Monterrey es complicar la logística de viajes y también de patrocinios porque los Sultanes tienen compromisos muy profundos con empresas que no participan en la LMP y al revés, la LMP tiene patrocinadores que en Monterey no están arraigados.

Aunado a eso, surge el rumor de que les quieren vender la franquicia en 10 millones de dólares, algo que suena inalcanzable para dos empresas nuevas. Los Algodoneros de Guasave ni siquiera tienen directivos, ya que Alfredo Harp Helú dijo que invertirá en la remodelación del parque, pero no en el equipo.

Se mencionó para Guasave a un personaje local, el famoso Rey del Frijol, quien incluso tuvo reuniones con el presidente de la LMB y terminó posteando en sus redes sociales que no estaba dispuesto a pagar 10 millones de dólares por el permiso.

En este momento, cuando faltan sólo seis meses para que arranque la temporada 2019-2020 de a LMP, las cosas no están firmes. La Liga Mexicana del Pacífico debe entender que sólo existe el camino de apoyar a los dos nuevos equipos si quieren que la petición de AMLO se concrete.

Tanto Guasave como Sultanes saben que van a pérdidas seguras porque empezarán deportivamente de cero.

Para darles un ejemplo más claro, regios y sinaloenses se encuentran en la misma posición que los Algodoneros de Unión Laguna en la LMB… un equipo que fue desmantelado y que ahora competirá con muchos peloteros jóvenes ante trabucos que tienen más dinero y rosters sólidos como Tijuana, Monclova y Monterrey.

Así de sencillo. Quizás sea tiempo de que Omar Canizalez, presidente de la LMP, salga a poner orden y decirnos que está pasando (y qué va a pasar) con los dos nuevos equipos del circuito invernal.

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