El último samurai

"Si no cambias te extingues", Spencer Johnson.

En mayo de 2018 veíamos como una de las figuras más importante del mejor beisbol del mundo llegaba a su fin, se ofreció sólo un comunicado oficial de Seattle como cualquiera que se publica para algún movimiento común de un jugador.

El japonés Ichiro Suzuki, quien debutó en 2001 y ganaría el MVP y novato del año en esa misma temporada, pasó de jugador activo a convertirse en asesor especial dentro de la organización de Seattle, en ese momento daba la sensación que no se despedía definitivamente, sin embargo su .280 de bateo no lo retenía lo suficiente en el roster del primer equipo.

El olimpo del beisbol inmortal ubicado en Cooperstown tiene reservado un espacio para Ichiro Suzuki. Se convertirá en el primer japonés entronizado en el salón de la fama en grandes ligas.

A sus 45 años de edad mantiene el espíritu Samurai para seguir jugando y demostrando que el verdadero atleta se forma dentro y fuera de un campo de juego o de entrenamiento, es increíble ver cómo su público vitorea su nombre cada que interviene en alguna jugada de entrenamiento previo al Opening Series en Tokio, Japón entre los Marineros de Seattle y los Atléticos de Oakland.

La prensa especializada de Japón hace referencia a un verdadero jugador ejemplo para la niñez y juventud de su país. ¿Cómo llegar a esta edad, conectar más de 3 mil imparables en grandes ligas, más de mil 200 en su tierra natal, mantener la forma y condición atlética física y aún tener la voluntad de seguir jugando?

Las respuestas pueden ser muchas pero en realidad no existe nada mágico no se trata de genética sino de trabajo, constancia, el cuidado de los detalles más finos en lo que se desea, como dijo Dereck Jeter: "Siempre habrá más gente talentosa que yo, pero no más trabajadora".

¿SON NECESARIOS LOS CAMBIOS?

Definitivamente el beisbol de grandes ligas abrirá una nueva era en todos los aspectos, tanto en lo económico y obviamente en lo deportivo, los cambios son necesarios en la vida de cualquier actividad o persona. Todos los ajustes que se harán a las reglas para 2019 y 2020 para el desarrollo de los encuentros buscan como objetivo tener encuentros más rápidos, mas ágiles, en una época en que las nuevas aficiones requieren de entretenimiento, pero no de mucho tiempo, parece que la paciencia no es una virtud generacional.

Si en los últimos años ya veíamos difícil romper varios récords, en los próximos años será imposible disfrutar cómo caen algunos números de una época del beisbol que ya no regresará.

Al inicio de ligas mayores se podía ver lanzadores que abrían 40 o más encuentros por temporada con su consecuente numerología, esto en el siglo 21 será imposible; los equipos cuidan las grandes cantidades de dinero qué invierten en sus lanzadores y la medicina deportiva aplicada en ligas mayores nunca volverá a permitir sobrecargas tan extensas y de esfuerzo como antaño, a menos de una semana de iniciar la temporada 2019 en grandes ligas lo invitaría a usted a que juntos hagamos un ejercicio donde pudiéramos analizar a todos los peloteros y superestrellas que conforman los rostros de grandes ligas y nos aventuramos a predecir quién de ellos se pudiera acercar a los siguientes récords por mencionar algunos.

Ichiro Suzuki 225 hit sencillos en una temporada, Orel Hershiser 59 innings sin permitir carreras, Joe Dimaggio 56 juegos seguidos con al menos un hit, Rickey Henderson 130 bases robadas en una sola campaña como lo hizo en 1987.

Incluso extendiendo números de por vida habría que buscar quién es el siguiente caballo de hierro que pueda romper el récord de Cal Ripken Jr. de 2 mil 632 partidos jugados de forma consecutiva, sólo recordemos que los ceros de un contrato multimillonario no garantiza ser el mejor de una temporada.

LAS CIRCUNSTANCIAS OBLIGAN

Julio César Urías, el joven zurdo de 22 años y orgullo de Culiacán, buscaba al inicio de esta pretemporada 2019 formar parte del bullpen de los Dodgers de Los Ángeles sin dejar de lado que sería el quinto inicialista en la rotación, bajo las circunstancias que viven los pupilos de Dave Roberts.

Ahora sí, como dice la frase "nadie sabe para quién trabaja", las lesiones del relevista zurdo Tony Cingrani junto con la de Clayton Kershaw ambos por molestias en su hombro lo convierten a Urías en un candidato natural no sólo para ser considerado un relevo largo sino ser uno de los inicialistas, pasando de ser el 5 a quizás el 3.

La incertidumbre que también genera las molestias de Walker Buehler podrían apresurar el trabajo del sinaloense quien en esta pretemporada solamente ha permitido una carrera limpia y mantiene su efectividad en 1.00.

Por eso y muchas cosas más, yo beisbol.

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