Escuchen la voz del pueblo

Dicen que la voz del pueblo es la voz de Dios y aunque se tarden en escucharla, lo cierto es que llega el día en que los dirigentes tienen que poner un alto en su apretada agenda para atender las peticiones de la fanaticada o la prensa, que no es más que una extensión del mismo público.

La nueva administración de los Sultanes ha traído grandes beneficios al equipo. Un estadio remodelado de primer mundo, series de grandes ligas, un campeonato y refuerzos que han solidificado la de por sí sólida franquicia.

Pero, como lo he dicho en repetidas ocasiones, los Sultanes de Monterrey no son de un propietario, sino del pueblo de Nuevo León, y se deben al esfuerzo de muchas personas que por 80 años han puesto su granito de arena en la consolidación de la franquicia.

Mucho mérito tienen los hombres que en 1939 fundaron el equipo con el nombre de Carta Blanca, así como Anuar Canavati y Cervecería Cuauhtémoc, que por muchos años aguantaron el temporal y le dieron beisbol profesional a la Sultana del Norte.

Pepe Maiz a partir de 1985 y en los últimos dos años, la empresa de comunicación, Multimedios. Todos ellos tienen mérito y son la base de una rica historia que se sigue construyendo. Pero en el fondo, es el pueblo el dueño de los Sultanes.

Y al pueblo hay que escucharlo cuando dice que quiere de vuelta los números retirados de las estrellas deportivas que pusieron muy en alto el nombre de los Sultanes. La directiva ya escuchó y esos dígitos sagrados volverán con un espacio al fondo del jardín central, junto a los pendones que recuerdan los campeonatos del equipo.

El aficionado al beisbol no quiere que jugadores de futbol o luchadores o artistas sean invitados a lanzar la primera bola porque hay mucha gente que ha dado la vida por el Rey de los Deportes y merecen ese honor. Si alguna vez termina toda esa larga lista de personas valiosas y surgen, por ejemplo, héroes sociales como bomberos, policías, doctores, entre otros, entones deberán ser bienvenidos.

El beisbol debe luchar con sus propios méritos para atraer a los nuevos aficionados, no volverse locos por atraer jóvenes con ganas de fiesta; recuerden que todavía hay mucha gente de la “vieja guardia” que tiene poder adquisitivo y que quiere que se respete el beisbol y sus tradiciones.

Es cierto, quizás ya vamos de paso los que tenemos más de 40 años de edad, pero todavía estamos aquí y nuestra voz cuenta y nuestro dinero vale.

Los millennials, esa nueva generación que quizás no entiende de beisbol, pero que consume cerveza, souvenirs y comida a precios caros, debe ser “evangelizada” en el Rey de los Deportes porque si no es así, te abandonarán de pronto y se irán al nuevo lugar de moda que surja en la ciudad.

No podemos olvidar que en Nuevo León hay mucha gente que juega beisbol. Desde las Ligas Pequeñas, el softbol, las ligas amateurs. Muchos de ellos ni siquiera van al estadio porque no han sabido conquistar sus corazones. Y ellos sí saben y quieren al beisbol. Les falta una motivación y hay que encontrarla. Ellos también son millennials, pero conocen de beisbol porque lo practican. Quizás no tengan tantos recursos económicos, pero con el tiempo se convertirán en gente productiva que podría consumir “pelota”.

Willy González, vicepresidente de los Sultanes, ha propuesto una reunión con “aficionados” para el 20 de marzo a las cuatro de la tarde en el estadio Monterrey. Cuidado en convertirlo en una reunión de cuates porque no servirá de nada. Quizás sea mejor hacer un análisis de las redes sociales “serias” para conocer las peticiones de la raza. Si un grupo va para decirte que estás “con madre” y aplaudirte tus buenas obras, pues no sirve de nada porque eso ya lo sabes.

Importante es escuchar a los que te señalan tus puntos débiles, porque de ellos escucharás verdades que, aunque amargas, te servirán para mejorar tu trabajo.

UN PARQUE EN CONSTANTE MEJORÍA

La millonaria inversión que se inyectó al estadio Monterrey en 2017 fue sólo la primera parte de muchas modificaciones que se tienen planeadas.

Se habla de un estacionamiento de nueve pisos (vital porque los espacios ahora son muy pocos), de un restaurante abierto para el público de todas las localidades y la remodelación de las taquillas que están por el lado de tercera base.

Asimismo, se anunciarán conciertos con súper estrellas del espectáculo como Ricky Martin, Coldplay e Imagine Dragons, entre muchos otros.

EL TEMA DE LOS PALCOS VITALICIOS

La plusvalía del estadio es también un aumento en el valor de los palcos vitalicios que muchas empresas y particulares compraron en los años noventa.

Es por eso que la administración del inmueble ha pedido “voluntariamente” a los dueños, aportar un dinero extra para seguir mejorando el estadio.

Sin embargo, alrededor de 80 propietarios, que tendrían unos 400 lugares, se niegan a pagar porque afirman que “son dueños” para siempre y no están obligados a poner un peso más. En la serie de dos juegos entre DBacks y Rockies, algunos fueron a las oficinas del club y recibieron sus permisos de pase.

Falta ahora que les den sus pases por la temporada 2019 y para las otras dos series de Ligas Mayores que serán en marzo y abril.

Ellos dijeron que el trato fue con un patronato pro construcción del estadio y sólo con esa figura legal tendrán charlas. De aquel patronato formado en 1988 sobreviven José Maiz García y Juan Filizola.

“Una de nuestras demandas debe ser un pase universal, no un abono. No somos abonados, sino dueños por otros 20 años y, como tales, no debe haber necesidad de un abono o boleto para cada evento”, dijo uno de los propietarios de palcos en las redes sociales.

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