Vientos de cambio

Bajo la administración del erario público estatal (2009-18), Saraperos de Saltillo logró dos campeonatos (2009-10), una final de la Zona Norte (2013) y dos play-offs (2012 y 15).

Cuando la familia Ley decidió terminar su misión en Saltillo (2009) acordaron con el gobierno de Coahuila mantenerse un tiempo en la administración deportiva del equipo y, ¡oh sorpresa! Se dieron esos dos campeonatos seguidos e históricos. De todos modos, el estado ya se hacía cargo de la nómina completa.

La inercia de la “Era Ley” comenzó a descender y entonces, ante una mala administración general, el panorama comenzó a ensombrecerse hasta llegar a tocar fondo en este 2019.

La valiosa plaza de Saltillo siempre tuvo personas interesadas en comprar la franquicia, pero por diversas razones nada se concretaba. En 2014 dos hubo compradores potenciales: Televisa Saltillo y Gerardo Benavides, pero ambos encontraron un “cochinero administrativo” tal como lo escribió en su momento y en su columna David Braverman, sobre el por qué no se pudo vender el equipo en ese entonces.

Fue así como vivimos una de las etapas más negras y controvertidas en la historia del Sarape, que para nada se comparan con las de sus antecesores, tanto Santana Armando Guadiana Tijerina (1983-93) como Javier Cabello Siller (1994-98), que tuvieron sus momentos de altas y bajas, pero nada parecido a lo que pasó en los últimos 5 años en el equipo.

La etapa “oscura” comenzó con Jorge Dávila Flores como administrador del equipo, cuyo único año sólo alcanzó a jugar ese juego de “repechaje” que terminó perdiendo en Torreón para no calificar. Semanas antes, los Saraperos sentenciaron su eliminación anticipada al perder 11 juegos consecutivos en la temporada regular, que terminaron por afectarle a la larga.

El 7 de noviembre de 2014 tomó las riendas de la administración Nerio Rodríguez (2015-18), y el equipo tuvo un inicio muy complicado a tal grado de que por momentos se tambaleaba el puesto del entonces manager y ex segunda base Juan Francisco “Chico” Rodríguez, pero al final de cuentas lograron enderezar el camino, calificar, pero ya en el play-off fueron eliminados por Monclova en 7 juegos.

Poco antes de empezar la temporada 2016, el Sarape logró armar un staff de abridores de respeto y contrató como manager al ídolo local, Noé Muñoz. Desde el principio no se obtuvieron los resultados esperados y, si agregamos que inesperadamente quedó vacante el puesto de Gerente Deportivo al renunciar Víctor Favela, las cosas empeoraron.

Con el paso del tiempo se conocieron las quejas de los jugadores por el mal trato que recibían de los que administraban el equipo y que a la larga terminaron por afectarle el rendimiento del Sarape durante las últimos tres años (2016-18); además de que los siguientes managers que le siguieron a Noé como Francisco “Paquín” Estrada, Orlando Sánchez, Marco Romero y Lenin Picota, poco pudieron hacer con el insuficiente material humano de calidad a su alcance, y desmotivado además

Ya con todo lo acumulado en lo negativo en los últimos tres años, no se sabía con certeza si al comenzar el año en curso, el Sarape ya había tocado fondo después de que cedieron a Monclova los derechos de Joey Meneses, Noel Fernando Salas y Héctor Daniel Rodríguez. Surgió también el rumor de que el equipo se iba a Veracruz.

Pero a principios de febrero, a dos meses del inicio de la temporada, se comenzó a hablar de la posibilidad de que un grupo de saltillenses comprara la franquicia, como sucedió en realidad. Un día después de la inauguración del nuevo Salón de la Fama (20 de febrero) los aficionados saltillenses confirmaron las buenas noticias: había nuevos dueños, imagen y futuro.

Se confirmó la presencia de Roberto Magdaleno como director deportivo y de Roberto Vizcarra como manager. Al menos fue un buen principio porque el primero tiene una larga experiencia como constructor de equipos y Vizcarra es manager campeón en verano (Yucatán) e invierno (Charros de Jalisco).

De antemano se sabe que se va a batallar al principio para que el equipo levante y aunque por ahora no se tiene pensado el calificar a la postemporada, como afición lo único que se les pide a los jugadores es que en cada juego salgan a defender la casaca y si llegaran a perder el juego, que le cueste muy caro al equipo rival, ya que sólo así se empezarán a obtener los resultados satisfactorios y las victorias llegarán solas y en cascada, y de paso, el retorno a la postemporada.

Por apoyo de la afición no se van a quejar porque la tendrán a manos llenas… y ahora que se van acercando los 50 años ininterrumpidos del Sarape en la LMB, no está por demás de que se comience a difundir lo que ha sido el historial del equipo en cada década, con los nombres de los jugadores emblemas que destacaron en esas épocas.

De 1970 a 2018, no se pueden olvidar los nombres de Miguel Solís, Gregorio Luque, Rommel Canadá, Eduardo Acosta, Gabriel Lugo, Rolando Menéndez, Rigoberto Mena, Alejo Ahumada, Guadalupe Chávez, Ricardo Solís, Domingo Cruz, Armando Reynoso, Gregory Smith, Raúl Rodríguez, Juan Navarrete, Harold King, Álvaro Soto, Marcelo Juárez, Andrés Mora, José Isabel Ceceña, Andrés Ayón, Humberto García, Eduardo Torres, entre otros jugadores que dieron lustre al equipo y no merecen ser olvidados en la rica historia del equipo.

“La Paciencia es Amarga… Pero su Fruto es Dulce…” (Jean Jacques Rosseau)

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