Salón de la Fama: áreas de oportunidad

Cuatro días después de la inauguración del nuevo Salón de la Fama, cuando ya la adrenalina de tan esperado momento ha pasado, es tiempo de hacer un breve análisis de lo que encontrarán las personas cuando acudan a la casa de los inmortales.

Las cosas buenas ya se dijeron. Es imposible criticar una obra magna que tantos beneficios le trae al rey de los deportes. Es por eso que, sin incomodar a nadie, trataré de mencionar algunas áreas de oportunidad que, a mi juicio, pueden hacer de una visita al recinto una experiencia inolvidable.

Hay dos entradas: una que apunta hacia el poniente y otra para el oriente, más integrada al paseo de Santa Lucía. En la primera te recibe una estatua de acero y una jaula de bateo, ya te sientes en territorio de pelota. La otra se siente un tanto fría porque hay mucho espacio vacío.

Este sábado que me tocó visitar el museo vi mucha gente entrar con su familia por el lado de Santa Lucía. Me imaginé una mascota de equipo dándoles la bienvenida o quizás un mimo vestido de pelotero haciendo ambiente. Creo que por la premura de inaugurar en la fecha determinada, no se tiene el personal suficiente para atender a los invitados. Eso es algo en lo que se puede mejorar.

En la tienda de souvenirs intentaron darle variedad a la mercancía y aunque hay gorras o camisetas de varios equipos (sobre todo de la Liga Mexicana del Pacífico) sobresalen las cosas de los Diablos Rojos del México. Entiendo que es un Salón de la Fama nacional, pero no olviden que estamos en Monterrey y la mayoría de la gente que acuda será regiomontana y querrá comprar algo neutral o de los Sultanes. Por cierto, sentí que los precios son altos.

En un mundo en el que todo es casa vez más espontáneo y efímero, los niños y jóvenes quieren acción. Para ellos la historia del beisbol no es lo más importante. Ellos disfrutarán de las jaulas de bateo, el mini campo y todo lo que sea interactivo.

Me gustó el área donde hay pantallas con audífonos para escuchar de la viva voz de los que vivieron el beisbol de antaño historias muy interesantes. En ese mismo sitio hay pantallas cuyo contenido va cambiando constantemente y eso te provoca a leer y enterarte de récords e historia. Actualizar los videos cada tres o cuatro meses sería un plus.

Hacer una biblioteca de beisbol es tarea casi imposible en un país en el que se lee poco y donde se han escrito escasos libros sobre el Rey de los Deportes. Cuando uno llega se encuentra que el contenido de beisbol está arriba, en el segundo piso. La mayor parte de la biblioteca está dedicada a temas generales, sobre todo infantiles. Hay mucho qué hacer al respecto y fomentar la publicación de libros beisboleros es una de ellas.

Falta poner en marcha el restaurante y darle vida al salón de conferencias. Citar a nuestros amigos para un café y charlar de beisbol es algo que se puede hacer costumbre y para eso se requiere el local abierto y con buen servicio. Esperaremos.

Si los directivos buscan siempre el mejor manager para su equipo, es muy importante que el Salón de la Fama sea dirigido por un apasionado del beisbol, que sepa y quiera al Rey de los Deportes. Alguien lo suficientemente joven para estar al día en las cuestiones electrónicas de moda y suficientemente maduro para haber visto pelota por lo menos 30 años. Y muy importante, como ya lo había adelantado, que el recinto sea dirigido desde Monterrey con la gente que día a día conviva con la gente que acude al lugar y pueda sentir lo que el público quiere del lugar. Hacerlo desde la CDMX será un fracaso.

Sé que mucha gente ha puesto un gran esfuerzo en sacar esto adelante y lo agradezco. Como lo dije al principio, son áreas de oportunidad que se pueden mejorar día con día y hacer de este sitio algo mucho mejor. Perdón si mis palabras incomodan a alguien, pero son con el afán de aportar algunas ideas positivas.

EL TEMA BREMER

A pesar de todo el apoyo que le ha dado al beisbol en diferentes plazas, el empresario Carlos Bremer fue dejado fuera del primer recorrido por el Salón de la Fama el miércoles pasado. Alrededor de 10 personas, entre ellos el presidente López Obrador y Alfredo Harp Helú, tuvieron el honor de admirar antes que nadie al recinto (de manera oficial, porque un día antes lo supervisaron).

Ana Guevara intentó que Bremer se uniera al grupo, pero un hombre de seguridad de Harp Helú se lo impidió de manera categórica. Es decir, sabía quién era y que no podía pasar. Otro gran ausente en el recorrido fue Fernando Valenzuela, a quien no le corrieron la invitación.

Todo esto pasa cuando Bremer acaba de conseguir para Jalisco la sede del torneo internacional Premier 12 (noviembre 2019) y cuando los Diablos le habían pedido un plan de rescate para que la afición acuda a ver a los Diablos Rojos en el estadio que estrenarán en abril.

También se encargó de patrocinar varias páginas en el periódico El Norte sobre la inauguración del SFBM.

Además, Bremer tiene una excelente relación con Adrián y Edgar González, este último encargado del beisbol popular en México a petición del presidente López Obrador.

Es por eso que extraña mucho lo hayan relegado de ese grupo exclusivo. A veces los egos son tan grandes que no caben ni en una construcción tan grande.

Síguenos!

Síganos!

Manténgase informado