Les dieron su calaverita

En plena temporada de noviembre (días de muertos) y en la tierra donde mejor se festeja a los fieles difuntos (Michoacán) cuatro equipos encontraron su fatal destino. El hombre al que contrataron para darle un respiro económico a la LMB a través de patrocinios, decidió ofrecerles la “eutanasia” y declarar la muerte súbita en vez de buscar la medicina que los volviera a la vida.
¿Dónde quedan las declaraciones de Javier Salinas cuando dijo que en 2018 había aumentado el número de aficionados en las tribunas? Más aficionados significan más dinero para los equipos. ¿Entonces por qué reducir el número de participantes?
¿O nos dijo mentiras? ¿Nos jugó el dedo en la boca?
Jugar con 12 equipos en la Liga Mexicana es volver a 1971, cuando la LMB venía en progreso. A partir de ese momento todo fue sumar, a pesar de que el país no pasó por sus mejores momentos económicos. Se hablaba de beisbol, había revistas, televisión, gente en las tribunas y mucho romanticismo.

¿TIEMPO DE TRANSFORMACIÓN?
Andrés Manuel López Obrador habló en su campaña presidencial sobre una “cuarta transformación” y se refería a que Benito Juárez logró un cambio con la Reforma, Madero en la Revolución y Miguel Hidalgo en la Independencia. Entonces a AMLO le tocaría su turno en nuestros tiempos.
Platicando con un directivo importante de la Liga Mexicana después del descontón del miércoles, que podremos bautizar el “Moreliazo de 2018”, me decía que viéndolo positivamente, este es el momento de iniciar una “transformación”.
Lo cierto es que en los últimos dos años, lo único que he visto en la Liga Mexicana es caos y lucha de poderes que no han aportado nada bueno para el beisbol de verano.
Desde aquel cisma de enero de 2017, la contratación de Javier Salinas como presidente de la liga, la intervención de la Major League Baseball en asuntos nacionales, el robo de jugadores entre equipos de prosapia, el doble torneo que resultó un fiasco y ahora la salida de cuatro equipos al mismo tiempo y sin anestesia.
El párrafo anterior es un resumen corto y ligero sobre un par de años aciagos para el Rey de los Deportes y en el que al parecer hemos tocado fondo.
“Tiempo de la transformación”. Esta frase suena bonito y de moda. 
¿Qué pensarán las más de 300 personas que quedan sin trabajo de la noche a la mañana con esta decisión al vapor que se sacaron de la manga los magnates del beisbol?
¿Qué pensarán los cientos de jóvenes que ya firmaron contrato con un equipo de la LMB? ¿Los que tienen contrato con uno de esos cuatro equipos “cepillados”?
¿Acaso será esta medida un manotazo sobre la mesa para decirle a los norteamericanos de quién es el beisbol en México?
Porque de una u otra manera, si no hay más que 12 equipos en la LMB ¿dónde jugarán todos esos chamacos que pretenden sacar a través de las academias?
Porque no hay que olvidar que la MLB se metió a México para decirle a los dueños de los equipos que sólo les darían un 35 por ciento por la venta de los jugadores, cuando estaban acostumbrados a un 75 por ciento.
A la LMB le importa muy poco cuántos mexicanos haya en las Ligas Mayores. Lo que le estaba importando mucho era vender a los jóvenes y de allí tener recursos para invertir en el mantenimiento de sus equipos. Si el negocio se acaba, entonces que otros vengan a dar empleo a todos los peloteros que salgan de las academias “particulares” que quieren su rebanada de pastel cuando no invierten un solo peso en producir beisbol profesional.
Tiempo de Transformación… ¿Qué pensará AMLO de eso en la LMB?

TODAVIA HAY TIEMPO
En los primeros meses de 2017, cuando la pelea por el poder de la LMB estaba en su apogeo entre la vieja guardia y la nueva generación de dueños, se dieron el lujo de permitir que Durango y León participaran en la temporada aunque sus parques no contaban con los requisitos que marca el beisbol profesional.
Incluso los Generales llegaron a estar fuera de la liga cuando en una declaración, Plinio Escalante me dijo que no veía cómo tendrían su parque listo. La solución fue mandar a León y Generales un mes a jugar como nómadas en parques ajenos.
Y ahora, con cinco meses por delante para arrancar la temporada 2019 deciden echar fuera a cuatro equipos, de buenas ciudades como Puebla, Aguascalientes, León y Torreón nada más porque sí.
¿No será una manera de llamar la atención de futuros compradores, gobernadores o alcaldes para que se decidan de una vez a entrarle al compromiso de tener un equipo?
Señores, aún hay tiempo. De lo perdido lo que se recupere. Si pueden salvar dos equipos de los cuatro que ya se fueron… mucho se los va a agradecer el beisbol.

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