Sultanes es favorito

El ser humano suele mostrar simpatía por los protagonistas débiles en una historia. En México, las novelas más exitosas siempre hablan de la muchacha joven y pobre que enamoró al hombre rico y que terminó empoderada. Algo así como el cuento de la Cenicienta o María la del Barrio.

¿A qué viene todo esto?

A que en la edición 2018.2 de la Serie del Rey en la LMB se presenta un duelo de David contra Goliat. Del fuerte contra el débil… del favorito contra el retador que no tiene nada que perder.

Así se ve el duelo entre Sultanes de Monterrey y Guerreros de Oaxaca que inicia este martes 2 de octubre en la capital de Nuevo León. Sólo aquel que quiera ver las cosas con ojos de romanticismo dirá que los campeones de la zona Sur están a la par o tienen posibilidades de vencer a los monarcas del norte.

Y claro, vamos a comenzar con eso de que “en el beisbol todo puede pasar” y cosas como esas, pero la realidad es muy clara.

Los Sultanes fueron el equipo más consistente de los dos torneos (un subcampeonato en el torneo Primavera 2018) y la final del Otoño 2018.

Oaxaca viene de ser el último lugar de la zona Sur en el primer campeonato y de pasar de “panzazo” en el segundo. Los Guerreros perdieron 65 partidos en total y nadie, pero nadie, apostaba por ellos al empezar el calendario.

Es cierto, eliminaron a Leones de Yucatán y Diablos Rojos del México. Eso no se le niega a nadie, pero los Sultanes dejaron en el camino a dos de los equipos más poderosos en cuanto a nómina y roster del beisbol mexicano: Tijuana y Monclova.

Toros y Acereros traían un jugador estrella por posición y los Sultanes los dejaron fuera. Hombre por hombre, los regios superan a los oaxaqueños y quizás a cada uno de los clubes que forman la Liga Mexicana.

¿Hay un cátcher que esté jugando mejor que Alí Solís? ¿Un short stop que supere a Ramiro Peña? ¿Un tercera base con mejor guante que Agustín Murillo? ¿Un primera base con más jonrones que Félix Pérez en 2018? Y falta por nombrar al campeón bateador de 2017 (Yadir Drake), al campeón bateador de la LMP 2017-18 (Sebastián Elizalde), al jugador más consistente de los últimos cinco años (Ramón Ríos), a Chris Roberson, a Julio Borbón que tuvo un renacimiento en las series de playoff. Y si quieren más, ahí está “El Chapo” Amador, un elemento que llegó al final y que no ha dejado de dar palos por todos lados.

¿Qué staff de pitcheo en la Liga Mexicana podría parar a estos Sultanes?

HAMBRE DE TRIUNFO

Cuando se marca a un equipo muy superior al otro, lo importante ya no es simplemente lo deportivo. Un título incluye el momento en que llega un equipo, la mentalidad de sus jugadores, de sus directivos y la ambición que, podemos también separar en dos partes: ambición por el triunfo y ambición por el dinero.

Si los peloteros del Monterrey están satisfechos por tener el mejor parque de la LMB, el mejor clubhouse, el mejor gimnasio, la mejor alimentación, la mejor preparación física y quizás la mejor afición, entonces el siguiente paso es seguir adelante y darle a su público la satisfacción que sólo un banderín puede dar.

Pero si van a empezar a hablar de pesos y centavos… las cosas cambian de perspectiva. Es cierto, los premios por ganar están prohibidos en la LMB y existe una bolsa que se reparte entre ganadores y vencidos, pero…

En cuanto a la directiva, les pido humildad. En la final del torneo Primavera 2018 se sintieron campeones ante de serlo y “sacaron la matraca” que les da tener un medio gigantesco de comunicación para “venderle” a la gente que no había quién los frenara.

Humildad, señores. Humildad.

Oaxaca no tiene nada que perder y todo qué ganar. Los regios le deben a su afición un título luego de 11 años de sequía. Si los Sultanes no ganan será una de las más grandes tragedias que haya visto el beisbol nacional.

Mi pronóstico: Sultanes gana en cinco partidos.

Síguenos!

Síganos!

Manténgase informado