Tuvieron miedo al éxito

Qué pasaría si en una de las empresas de los magnates de la Liga Mexicana (Benavides, Maiz, Arellano, Uribe, entre otros) su gerente general les avisa que han subido las ventas un 6 por ciento con respecto año anterior, pero que deben dar marcha atrás porque les gusta más el sistema anterior, aunque arroje peores resultados.

Posiblemente la respuesta de los dueños sería un: “Estás loco, el dinero es lo que cuenta”.

Pero en la Liga Mexicana de Beisbol parece que tener éxito les da miedo porque a pesar de que el doble torneo 2018 atrajo más gente a las tribunas y dejó dividendos a algunos equipos, regresarán en 2019 a un modelo usado hace 20 años y que fue desechado por alguna buena razón.

Bien dicen las malas lenguas que en México nos educan para ser del montón y no aspirar a la grandeza. En muchas ocasiones tener ideas innovadoras va en contra del sistema establecido.

¿Cuántas veces escuchamos a Pepe Maiz en Monterrey hablar de que había perdido 10 ó 20 millones de pesos por temporada? Y seguía al frente del equipo.

En 2017, Willy González, el vicepresidente adjunto, informó que los Sultanes habían tenido números negros y no pararon allí, sino que invirtieron ese dinero y mucho más en mejorar el estadio Monterrey para que la gente se sintiera más a gusto.

¿Qué no se trata de eso? ¿De mejorar?

En ese caso bajemos el sueldo a los jugadores que tuvieron mejores temporadas y vamos a emparejarlos con los que sobreviven con promedios de .250 o efectividades de cinco para arriba el pitcheo.

APAPACHAN A LOS DEBILES

A diferencia de la LMP donde aumentar de franquicias es casi un pecado porque eso conlleva bajar el nivel de la liga, en la LMB se apapacha a los equipos débiles, a esos que tienen directivas ineficientes, a los que dependen del dinero del gobierno y que año tras año decepcionan a sus aficionados.

En lugar de pensar en una liga más fuerte, con menos equipos, programan un calendario 2019 con 16 equipos, sin saber en este momento la salud económica de clubes como Laguna, Tabasco, Campeche, Saltillo, Durango, entre otros.

SER INTERNACIONALES

Otro de los puntos que Javier Salinas quiere que entendamos es que la competencia internacional, aquella que está organizada por el BEISBOL AMATEUR pero que se llama “selección nacional” es la que dejará dinero en el futuro… por eso hay que jugar de abril hasta noviembre, aunque en el proceso se intervenga el calendario de la Liga Mexicana del Pacífico, que merece todo nuestro respeto.

Como buen aficionado al futbol, Salinas sabe que la frase “selección nacional” vende, sobre todo el balompié. Entonces ¿Por qué no experimentar en el futuro cercano? Al cabo que si no funciona no pasa nada… lo viajado ¿quién se lo quita?

Aunque puede ser que se tenga éxito y que compitamos al tú por tú con escuadras como Japón, Cuba, Estados Unidos, Puerto Rico, Dominicana y hagamos en marzo un evento internacional que nos deje bien parados y que, a lo mejor le dé dinero a las aras de la LMB.

Aunque si pasa eso (por lo que hemos visto) retornaremos al sistema anterior porque le tenemos miedo al éxito.

¿QUE PASA CON AMLO?

Tener un presidente de la República beisbolero se puede interpretar como un hándicap a favor de la Liga Mexicana, pero hasta el momento no se ha hecho pública alguna reunión de estos directivos con Andrés Manuel López Obrador.

Al contrario, fuero los González (Adrían, su hermano y su papá) quienes pa´ pronto se tomaron la foto con “El Peje” y dieron el primer paso para “llenar” de academias el territorio nacional, como si eso fuera la solución a todos los problemas del beisbol mexicano.

En Monterrey, Pepe Maiz le entregó a AMLO varios regalos, pero nada qué ver con la Liga Mexicana o los Sultanes. Todo fue memorabilia de Ligas Pequeñas… usted sabe, cosas de Maiz y Angel Macías, quienes al parecer ganaron solos la serie mundial de ligas pequeñas en 1957.

Por cierto, me llegó el rumor de que en Tabasco se va a organizar una liga semiprofesional con equipos afines a la LMP. Algo así como una Liga Veracruzana, pero experimental, para ver cómo les va. Iniciaría en octubre y una de las figuras que aparece en escena es Miguel Solís, el ex lanzador de los Saraperos de Saltillo y que es muy amigo de López Obrador.

Ojalá les vaya bien porque promover el beisbol es algo que se agradece y que lleva de comer a muchas familias.

EL CASO DIABLOS

El tema que no se ha tocado nunca de frente ante los medios de comunicación es la controversia entre Diablos y Tigres por un grupo de peloteros.

En la pasada asamblea de la LMB se votó a favor de que los escarlatas devuelvan el dinero obtenido por la venta de esos peloteros (o regresen a los jugadores) y fue por eso que Diablos y Oaxaca (ambos de Alfredo Harp Helú) se salieron de la junta molestos y no votaron por el nuevo calendario de juegos 2019.

También se acordó en esa reunión que Francisco Minjarez, ex directivo de Tigres y luego de Diablos, estaba suspendido por dos años y debía pagar una multa millonaria, al ser señalado como el culpable del conflicto.

¿Y EL CONVENIO CON MLB?

Sí, es muy bonito hablar de selecciones nacionales, mundiales, juegos olímpicos y esas cosas, pero los directivos de la LMB están perdiendo dinero cada día que pasa y no pueden vender un jugador a los equipos de las Ligas Mayores.

Ese debería ser el tema PRIMORIDIAL de los directivos porque mientras ellos duermen en sus laureles, otros se llenan las bolsas de dinero vendiendo jugadores (y espejitos).

Por cierto, Pablo Garza, director de comunicación de la Academia Alejo Peralta, de El Carmen, Nuevo León, me informó que el 25 de septiembre arranca la temporada invernal con lo mejor del talento de los 16 equipos de la LMB.

Buena noticia porque andaba fuerte el rumor de que la academia podría cerrar porque resulta cara para los equipos y como quiera la mayoría ya tienen sus academias particulares en diferentes zonas de México.

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